domingo, 29 de marzo de 2020

Conjunción Luna - Venus 28 marzo 2020

El confinamiento que todos sufrimos ha hecho que tengamos que disfrutar de cualquier evento astronómico desde la azotea, aunque sin lugar a dudas soy muy afortunado de tenerla y siempre que las nubes lo permiten, algo que cada vez es menos frecuente, arriba estoy intentando llegar a las estrellas.

Este pasado 28 de marzo pudimos disfrutar de una preciosa conjunción entre la Luna y Venus. Al caer la tarde la imagen era ya muy bonita. En esos momentos pasaron bastantes satélites Starlink que me hicieron comprender el desastre que se avecina para todos los fotógrafos del cielo.


Con la noche mucho más cerrado la visión era muchísimo más espectacular con una Luna aún más bonita por esa luz cenicienta.


La conjunción ocurrió en el mismo campo que las Pléyades y las Hyades. El campo era realmente precioso y a pesar de las nubes existentes me animé a colocar el objetivo de 50 mm para inmortalizar el momento. Son instantes mágicos que siempre permanecen en la memoria.


jueves, 5 de marzo de 2020

Sequator

Hacía tiempo que llevaba buscando un programa para apilar imágenes tomadas con una cámara réflex y las alternativas que encontraba no me convencían demasiado. Había probado algunos de ellos con malos resultados.

No hace demasiados días vi en facebook una imagen donde el autor explicaba que el apilado lo había realizado con Sequator. Así que me dispuse a buscarlo, nada podía perder.



El programa ha sido desarrollado por Yi-Ruei Wu, desde Taiwán y presenta una interfaz muy sencilla y fácil de usar.


Desgraciadamente, debido a que desde este verano no contemplaba la posibilidad de apilar, el número de imágenes que tenía era bastante limitado. Pero tenía que probar. 

Esta zona centrada en la Vía Láctea en la zona del Águila corresponde a 5 tomas de 60 segundos.

La región en torno a Sadr (Gamma Cygni) es muy rica en nebulosas de emisión. La imagen corresponde a 4 tomas de 30 segundos con el objetivo de 100 mm. Es evidente que requiere mucha más exposición, aún así es muy interesante.


Termino con la zona del cinturón de Orión y la nebulosa de la Llama. Igual que antes corresponde  a 4 tomas de 30 segundos de exposición y aún así se ve la zona de la Nebulosa de Caballo, aunque bastante débil. 



Queda pendiente para un futuro inmediato realizar una tanda de varios minutos de exposición centrado en alguna zona concreta del cielo para valorar en su justa medida el programa. En una primera toma de contacto, los resultados me parecen espectaculares.



domingo, 1 de marzo de 2020

Conjunción Luna - Venus 26 de febrero 2020

El pasado 26 de febrero, antes de una observación que preparamos con antiguos compañeros de la Agrupación Astronómica de Córdoba, me detuve en la cercana población de Almodóvar del Río para realizar algunas fotos de la conjunción entre la Luna y Venus. No era el mejor día, pero sí el único en el que podía realizar alguna fotografía. Había que aprovechar.


Los colores del atardecer siempre me han parecido mágicos. Captar los últimos instantes donde los rayos de Sol iluminan las capas de nuestra atmósfera, creando esos colores rojizos y únicos me impresiona siempre de manera especial. Bajo la Luna creciente las estelas de los aviones rompen el azul del cielo.


Esta es la imagen de la conjunción propiamente dicha. Como comentaba antes, no era el día en el que ambos astros iban a estar más próximos, el día siguiente era mejor pero por motivos de trabajo no podía salir. A pesar de todo, es un encuentro precioso.



Con la noche más cerrada y aumentando la exposición, a pesar de quemar a nuestra querida Luna, iluminamos a la noche. El olivar entre las estrellas aumentan la belleza del momento.

jueves, 30 de enero de 2020

Primeras pruebas con la QHY8L

Desde hace tiempo llevaba buscando una alternativa rápida para sacar estrellas dobles en color. Cámaras como la QHY5 o la ZWO requieren de un procesado que consigue los mejores resultados en astrometría, pero conseguir imágenes con la mejor calidad en color se me hacía cada vez más tedioso y laborioso. Necesitaba un cambio.

Hace un par de meses adquirí en el mercado de segunda mano la antigua QHY8L, una cámara en color de gran formato. Esto me abría la posibilidad no solo de capturar a la estrella doble, también de captar el entorno del sistema para así dar más belleza al conjunto, o al menos situar a la estrella en su contexto. No todos los campos son ricos o tienen suficientes estrellas, pero incluso un entorno pobre nos da información. Como suele ser habitual las nubes no nos han ayudado y apenas la he podido probar un par de noches, pero ya puedo confirmar que ha sido un acierto trabajar con dicha cámara y serán muchas las noches que pase con ella a partir de ahora.


Espín 1892 es una pareja de magnitudes 9,96 y 11,92 separadas por una distancia de 7,7". El contraste cromático que presenta es muy delicado. El campo no es rico, pero destaca la cantidad de estrellas anaranjadas y rojas que hay. Haz clic en cada imagen para verla mayor tamaño.



El campo de KR 29 es mucho más rico y aumenta la belleza del sistema doble, en este caso formado por dos estrellas prácticamente blancas de magnitudes 9,8 y 10,1 separadas por una distancia de 6,3".



Un caso completamente diferente es HJ 1164 que se encuentra en un campo extremadamente pobre. Pero no deja de ser emocionante fotografiar a una pareja cercana de dos enanas rojas con una luminosidad de solo 0,2 masas solares.


Esto es solo un pequeño ejemplo de algunos sistemas escogidos. Para cada uno de ellas es el promedio de unas 30 imágenes de 10 segundos de exposición cada una. El apilado y procesado han sido realizados con Astroart 6.0.

lunes, 6 de enero de 2020

Nº 24 de El Observador de Estrellas Dobles


Un año más, y van once, llega fiel a su cita en el día de Reyes El Observador de Estrellas Dobles. Y una vez más lo hace con un número cargado de excelentes artículos, noticias y novedades relacionadas con el mundo de las estrellas dobles.

A las firmas habituales (como son nuestros queridos compañeros Carlos Krawczenko, Lluís Ribé, Francisco Rica, Manuel del Valle, Ramón Sobrino o Joseph M. Carro), se suman otras nuevas, como es el caso de José Antonio Gutiérrez, cosa que siempre nos agrada sobremanera. En sus trabajos podréis ver los resultados de sus observaciones e investigaciones.

Además, nos alegra contar con dos colaboradores de lujo. Por un lado, tenemos a Andrea Mantero en la sección ¿Por qué observo estrellas dobles? Le agradecemos la deferencia de contarnos el cómo y el porqué de su afición por estos astros. Sabemos que es una de vuestras secciones favoritas y es que siempre es inspirador conocer el lado más cercano, y hasta íntimo, de los observadores de estrellas dobles.

Además, cerrando la revista como siempre hace la sección Fuera de foco, contamos con Montse Campàs, una astrónoma aficionada que no necesita muchas presentaciones dada su dilatada dedicación astronómica que es bien conocida por todos. Su colaboración titulada “Cómo ser astrónoma y no morir en el intento” seguro que os agrada y sorprende a la vez.

Como es habitual, también podréis encontrar las habituales páginas de actualidad de la mano de Francisco Rica (sección de Noticias) y de Edgar Masa que nos mantiene al tanto de las últimas novedades de la Comisión de Estrellas Dobles de la Unión Astronómica Internacional. Pero es que, además, presentamos un comunicado oficial del Observatorio Naval de Estados Unidos (USNO) en relación a la publicación de nuevos pares por astrónomos aficionados a partir de la minería de datos. Y son malas noticias. De momento no se van a admitir nuevos pares descubiertos por aficionados que hayan usado datos extraídos de los grandes surveys actuales, especialmente de Gaia. Sabemos de muchos aficionados que tenían en preparación centenares de nuevos pares con movimiento propio común y que, de esta manera, han visto cómo sus esfuerzos caen en saco roto. Entendemos, por otro lado, la necesidad de poner orden en  la veda que se abrió tras la publicación de la DR2 de Gaia y que la prioridad de estos descubrimientos debe ser, en primera instancia, atribuidos a los astrónomos involucrados en el desarrollo de estas misiones espaciales. No obstante, creemos necesario que el USNO agilice las labores de mantenimiento y puesta al día del catálogo de referencia, el WDS, para que  siga siendo la referencia que siempre fue en el mundo de las estrellas dobles. A pesar de ello, sigue existiendo un trabajo al que los astrónomos aficionados podemos dedicarnos con plena dedicación: la observación de estrellas dobles, la publicación de datos actualizados y la confirmación de parejas olvidadas (o no observadas) desde hace décadas.

No queremos terminar sin desearos a todos un muy feliz año 2020. Un año nuevo que, esperemos, venga cargado de noches despejadas que nos permitan observar mucho. Y si alguna de esas observaciones va dedicada a las estrellas dobles, ya sabéis donde tenéis un lugar para publicar vuestras medidas. Que así sea. ¡Feliz 2020!

Los editores

Descarga de OED 24: pincha aquí para descargar la revista.

Nuestro agradecimiento a Víctor R. Ruiz  por alojar OED en el servidor de Infoastro.



lunes, 28 de octubre de 2019

9 octubre 2019. Segundo paseo lunar.

Esta imagen corresponde al día siguiente y está realizada con el mismo equipo y técnica: Canon 200 D a foco primario sobre el refractor Skywatcher 150 mm F8. Viene muy bien comparar la imagen del día anterior para ver la evolución del terminador lunar en 24 horas. En el enlace de flickr tenéis la imagen a tamaño real.


Las siguientes imágenes son recortes de la original en algunas zonas concretas, junto a la misma región en el Virtual Atlas Moon para reconocer mejor todos los accidentes lunares.

Nuestra primera parada es Sinus Iridum, la bahía del Arco Iris, Si nos fijamos bien, se trata de un gigantesco cráter de impacto de 250 km de diámetro, cuya pared sureste se encuentra inmersa en la lava de Imbrium. Los Montes Jura, que es el borde noroeste de dicho cráter sumergido, tiene 400 km de longitud y paredes que alcanzan los 4000 metros de altura en algunas de sus zonas más elevadas. En la zona inferior derecha de la imagen se aprecian los Montes Gruithuisen, unos domos lunares bastante extensos con más de 20 km de diámetro y casi 2000 metros de altura.


Descendiendo hacia el Sur llegamos a la zona de Copérnico que disfrutamos ayer. Hoy el Sol ya ilumina completamente el cráter Kepler dejando ver su sistema radial que alcanza los 300 km de longitud. Como podemos adivinar, es relativamente reciente. Tiene un diámetro de casi 30 km y una profundidad de 2,6 km. Al Sur se encuentra Encke, un cráter casi con el mismo diámetro, pero totalmente diferente. Este es más antiguo y está mucho más erosionado, incluso la eyecta de Kepler lo llega a atravesar.


Seguimos viajando hacia el Sur y llegamos a Mare Humorum, que hoy se encuentra iluminado por la mitad. En la zona superior se encuentra presidido por Gassendi, un cráter fragmentado por múltiples grietas internas y varios picos centrales, que presenta 110 km de diámetro. En esta fase su aspecto es realmente impresionante. En su borde izquierdo se encuentra Hippalus, un cráter totalmente derruido, y surcado por grietas que en la imagen adjunta no llegan a apreciarse bien.


Terminamos en el craterizado sur lunar. Tycho y Clavius siguen destacando. En esta fase el terminador llega a Hainzel, un curioso cráter con forma de cacahuete La explicación a esta forma es porque en realidad son tres cráteres superpuestos. Más al sur, Schiller se encuentra totalmente en sombras, pero sobrecoge su borde que empieza a recibir los primeros rayos de Sol sobre el oscuro fondo de la noche.


jueves, 24 de octubre de 2019

8 octubre 2019. Un paseo lunar

Aprovechando las imágenes lunares que tengo a media resolución obtenidas durante el mes de octubre, vamos a viajar durante algunos días por su superficie para conocer mejor algunos de sus rincones más característicos. 

Antes de nada debo agradecer a Alicia Patiño, Santiago Escudero y Juan-Luis González Carballo por sus consejos, paciencia y conocimientos que me ayudaron a la hora de procesar algunas imágenes. 

Para conseguir la imagen utilicé un refractor Skywatcher de 150 mm de diámetro y 1200 mm de focal, que presenta un cromatismo evidente y al mismo tiempo una resolución fantástica, típica de este tipo de telescopios. La cámara usada fue la Canon EOS 200D a foco primario. Tomé varias imágenes con diferente exposición porque en su momento solo quería procesar una imagen individual, así me aseguraba que alguna de ellas saliese con la suficiente calidad para ser publicada. Y así lo hice en su momento. Aunque después pensé que podía utilizar las técnicas que usaba habitualmente con las CCD planetarias y el proceso se complicó un poco más, aunque el esfuerzo mereció la pena. Las fotos obtenidas, en este caso 15, las centro y convierto en formato TIFF con el programa PIPP. Estas imágenes son las adecuadas para alinear y apilar con AutoStakkert. Una vez apiladas, la imagen final resultante se carga en Registax y se aplican los wavelets de manera suave hasta conseguir un aspecto natural. Esta es la parte fácil. Después viene ajustar brillo y contraste, algo nada fácil al tener una imagen lunar global que presenta tanta diferencia de brillo y albedo en su superficie. 

Esta es la imagen resultante. Os ruego pinchad en enlace de flickr para pasear por la superficie lunar.



Empezaremos nuestro paseo por Plato, bien conocido por todos, con 101 km de diámetro. A su izquierda, en la zona del terminador, vemos como el Sol empieza a iluminar las partes más elevadas de Sinus Iridum creando un efecto espectacular. Esta zona me encanta por la cantidad de picos aislados que se encuentran en Imbrium: Mons Piton con 2250 metros de altura, Pico con 2400 metros, Montes Recti, una formación de 90 km de longitud y 1800 m de altura. Hacer clic en la imagen para verla mejor.


Más al Sur llegamos a otra zona clásica y espectacular, la presidida por Copérnico, un impresionante cráter de 93 km de diámetro. Presenta tres montañas centrales en su interior que alcanzan los 1200 metros de altura. Es un cráter joven, con una edad inferior a los 1100 millones de años, a partir de esa época los impactos lunares descendieron muchísimo y prueba de ellos es que aún conserva a la perfección su sistema radial que se extiende 800 km a su alrededor. He señalado con flechas algunos de los domos que se ven, formaciones lunares de poca altura con un origen volcánico que nos hablan de la historia reciente de la geología lunar. Al norte vemos los espectaculares Montes Cárpatos, una formación de 360 km de longitud con cumbres que alcanzan los 2400 metros de altura. 



Los Montes Riphaeus es una formación irregular y derruida que siempre me ha llamado la atención, quizás por su peculiar forma. En la época en la que se encuentra cercano al terminador es impresionante



Bullialdus es un excelente cráter de 61 km de diámetro. Presenta un borde externo circular, paredes interiores aterrazadas y una formación central con varios picos que superan los 1000 metros de altura. En la zona derecha, totalmente iluminada, se aprecia perfectamente Rupes Recta, la espada de la Luna. Al sur se encuentra Pitatus, un cráter mucho más antiguo, derruido y erosionado. En el terminador destacan Campanus, Mercator y Ramsden que serán protagonistas en el siguiente día de lunación.



 Y terminamos con la zona de Tycho y Clavius. Tycho es el cráter más visible cuando la Luna está en su fase llena ya que resalta por su espectacular sistema radial que alcanza los 1500 km de longitud. Es uno de los cráteres importantes más jóvenes con una edad estimada de solo 108 millones de años. En esta fase lunar, aunque aún no se aprecia en toda su magnitud el sistema radial, el cráter empieza a destacar en el craterizado suelo lunar. Tiene 86 km de diámetro y un pico central de 1500 metros de altura. Más al sur se encuentra Clavius, un inmenso circo de 225 km de diámetro que presenta en su interior cráteres satélite que si se encontrasen en otras zonas menos caóticas, tendrían nombre propio y destacarían por sí mismos.




Solo nos hemos detenido en algunas de las zonas más llamativas y conocidas por todos, pero sin duda la Luna nos ofrece mucho más. ¿No os animáis a realizar vuestro propio viaje?