En este campo de la Osa Mayor conviven varias galaxias bien distintas. La dominante es NGC 3998, una lenticular cercana con núcleo activo, acompañada por la pequeña NGC 3990. Más a la derecha aparecen NGC 3977 y la bella espiral inclinada NGC 3972. Aunque en la imagen parecen vecinas, no todas lo son realmente: algunas están separadas por centenares de millones de años luz y solo coinciden en nuestra línea de visión. El fondo, sembrado de pequeñas manchas apenas perceptibles, delata además la presencia de numerosas galaxias más lejanas que los atlas visuales clásicos no siempre etiquetan
Dominando la escena aparece NGC 3998, una galaxia lenticular de magnitud aproximada 12.1 situada a unos 45–50 millones de años luz. A primera vista muestra la morfología típica de una lenticular brillante: un bulbo dominante y ausencia de estructura espiral evidente. Sin embargo, su interés físico es considerablemente mayor de lo que su aspecto sugiere. NGC 3998 alberga un núcleo activo (AGN tipo LINER), alimentado por un agujero negro supermasivo. Observaciones en radio revelan una característica estructura en forma de “S”, interpretada como el resultado de episodios recientes de acreción y de una posible reorientación del disco de gas. Este tipo de comportamiento la sitúa en una categoría intermedia entre galaxias pasivas y núcleos activos más energéticos.
Muy próxima angularmente a NGC 3998 se encuentra NGC 3990, una galaxia más débil (magnitud ~13.5) y de menor tamaño aparente. Aunque su morfología no está claramente definida en observaciones de resolución moderada, su proximidad en el cielo y su posible pertenencia al mismo entorno galáctico sugieren que podría formar parte del mismo sistema o subgrupo. En la imagen aparece como un objeto elongado, lo que apunta a una inclinación significativa o a una estructura interna parcialmente resuelta.
Este tipo de pares, donde una galaxia dominante está acompañada por sistemas más pequeños, es habitual en entornos de grupo y puede reflejar interacciones pasadas o procesos de acreción.
NGC 3977, una galaxia espiral más lejana, situada aproximadamente a 280 millones de años luz. A pesar de su proximidad angular, ambas galaxias no forman un sistema físico. Su aparente vecindad es consecuencia de una alineación fortuita en la línea de visión, un fenómeno frecuente en el cielo profundo.
En la región inferior derecha del campo destaca NGC 3972, una galaxia espiral intermedia (SAB(r)b) situada a unos 65 millones de años luz. Su estructura es claramente visible: un núcleo brillante rodeado por un disco inclinado en el que se insinúan los brazos espirales. Pero su interés va más allá de su estética. NGC 3972 ha sido escenario de la supernova SN 2011by, de tipo Ia, ampliamente estudiada en el contexto de la calibración de distancias extragalácticas. Este tipo de supernovas, utilizadas como candelas estándar, son fundamentales en la determinación de la escala del universo y en el estudio de la expansión cósmica.








