viernes, 17 de abril de 2026

SN2026acd, una supernova en NGC 4168


 La galaxia NGC 4168, situada en la constelación de Virgo, es un miembro del conocido cúmulo de Virgo, una de las estructuras galácticas más cercanas y estudiadas del universo local. Se trata de una galaxia elíptica clasificada como tipo E2, localizada a una distancia aproximada de 30–32 megapársecs (en torno a 100 millones de años luz). A diferencia de la imagen clásica de las galaxias elípticas como sistemas envejecidos y pasivos, NGC 4168 presenta un rasgo especialmente interesante: su núcleo es activo, estando catalogada como una galaxia Seyfert tipo II. Esto indica la presencia de un agujero negro supermasivo central que está acreciendo material y generando emisión energética detectable, lo que añade un nivel adicional de complejidad a un sistema que, en apariencia, podría parecer tranquilo.

En este entorno aparentemente sereno es donde ha tenido lugar un fenómeno mucho más violento: la aparición de la supernova SN 2026acd, descubierta en enero de 2026 por el sistema de vigilancia ATLAS. Esta supernova ha sido clasificada como tipo Ia, es decir, el resultado de la explosión termonuclear de una enana blanca en un sistema binario. Este tipo de eventos tiene una gran importancia en astrofísica, ya que presentan una luminosidad intrínseca muy uniforme, lo que permite utilizarlos como candelas estándar para medir distancias extragalácticas. En su máximo, SN 2026acd alcanzó una magnitud en torno a la 14 y actualmente se encuentra ya en fase de declive, siguiendo la curva de luz característica de este tipo de explosiones.

La supernova no se sitúa en el núcleo de la galaxia, sino claramente desplazada respecto a él, lo que facilita enormemente su observación y análisis. Esta posición periférica es habitual en supernovas de tipo Ia, que no están asociadas a regiones de formación estelar reciente, como sí ocurre con las de tipo II. En la imagen se aprecia como un punto estelar bien definido superpuesto al halo difuso de la galaxia, destacando por contraste frente al fondo. Este tipo de configuraciones resulta especialmente favorable para estudios fotométricos, ya que la contaminación del brillo nuclear es menor y permite seguir con precisión la evolución de su luminosidad.

El campo en el que se encuentra NGC 4168 es particularmente rico, como corresponde a su pertenencia al cúmulo de Virgo. Muy cerca aparece NGC 4165, una galaxia espiral barrada notablemente más débil y alargada, que establece un interesante contraste morfológico con la elíptica dominante. Mientras NGC 4168 muestra un perfil de brillo suave y sin estructura interna aparente, NGC 4165 deja entrever su naturaleza discoidal, aunque con menor intensidad superficial. Esta proximidad aparente entre ambas galaxias no solo aporta belleza al encuadre, sino que refleja la alta densidad de galaxias característica de este cúmulo, donde interacciones y asociaciones gravitatorias son frecuentes.

Además de estas dos galaxias principales, el campo está salpicado de numerosas galaxias débiles de fondo, apenas perceptibles como pequeñas manchas difusas. Este detalle, que a menudo pasa desapercibido en una primera observación, es en realidad una de las señas de identidad de las regiones del cielo dominadas por grandes cúmulos galácticos. Cada uno de esos débiles objetos representa sistemas completos situados a distancias comparables o incluso mayores, reforzando la sensación de profundidad y escala cósmica que ofrece este tipo de imágenes.

martes, 31 de marzo de 2026

El entorno de NGC 3998, un grupo de galaxias en la Osa Mayor

 En este campo de la Osa Mayor conviven varias galaxias bien distintas. La dominante es NGC 3998, una lenticular cercana con núcleo activo, acompañada por la pequeña NGC 3990. Más a la derecha aparecen NGC 3977 y la bella espiral inclinada NGC 3972. Aunque en la imagen parecen vecinas, no todas lo son realmente: algunas están separadas por centenares de millones de años luz y solo coinciden en nuestra línea de visión. El fondo, sembrado de pequeñas manchas apenas perceptibles, delata además la presencia de numerosas galaxias más lejanas que los atlas visuales clásicos no siempre etiquetan


Dominando la escena aparece NGC 3998, una galaxia lenticular de magnitud aproximada 12.1 situada a unos 45–50 millones de años luz. A primera vista muestra la morfología típica de una lenticular brillante: un bulbo dominante y ausencia de estructura espiral evidente. Sin embargo, su interés físico es considerablemente mayor de lo que su aspecto sugiere. NGC 3998 alberga un núcleo activo (AGN tipo LINER), alimentado por un agujero negro supermasivo. Observaciones en radio revelan una característica estructura en forma de “S”, interpretada como el resultado de episodios recientes de acreción y de una posible reorientación del disco de gas. Este tipo de comportamiento la sitúa en una categoría intermedia entre galaxias pasivas y núcleos activos más energéticos.

Muy próxima angularmente a NGC 3998 se encuentra NGC 3990, una galaxia más débil (magnitud ~13.5) y de menor tamaño aparente. Aunque su morfología no está claramente definida en observaciones de resolución moderada, su proximidad en el cielo y su posible pertenencia al mismo entorno galáctico sugieren que podría formar parte del mismo sistema o subgrupo. En la imagen aparece como un objeto elongado, lo que apunta a una inclinación significativa o a una estructura interna parcialmente resuelta.

Este tipo de pares, donde una galaxia dominante está acompañada por sistemas más pequeños, es habitual en entornos de grupo y puede reflejar interacciones pasadas o procesos de acreción.

NGC 3977, una galaxia espiral más lejana, situada aproximadamente a 280 millones de años luz. A pesar de su proximidad angular, ambas galaxias no forman un sistema físico. Su aparente vecindad es consecuencia de una alineación fortuita en la línea de visión, un fenómeno frecuente en el cielo profundo.

En la región inferior derecha del campo destaca NGC 3972, una galaxia espiral intermedia (SAB(r)b) situada a unos 65 millones de años luz. Su estructura es claramente visible: un núcleo brillante rodeado por un disco inclinado en el que se insinúan los brazos espirales. Pero su interés va más allá de su estética. NGC 3972 ha sido escenario de la supernova SN 2011by, de tipo Ia, ampliamente estudiada en el contexto de la calibración de distancias extragalácticas. Este tipo de supernovas, utilizadas como candelas estándar, son fundamentales en la determinación de la escala del universo y en el estudio de la expansión cósmica.


Imagen tomada solo para probar el equipo, el 30 de marzo de 2026, con una luna creciente casi llena. Telescopio C14 y la cámara QHY 268 MM. Coordenadas11h 56m 55.656s +55° 23' 39.978". Tamaño: 28.1 x 17.1 arcmin

Aunque los atlas clásicos solo destacan unas pocas galaxias brillantes en este campo, una exposición más profunda revela una población mucho más rica. Decenas de sistemas extragalácticos emergen del fondo, muchos de ellos sin identificación inmediata en catálogos tradicionales. Estas galaxias, a menudo situadas a cientos de millones de años luz, convierten este modesto encuadre en una auténtica sección del universo profundo.


lunes, 2 de marzo de 2026

SN2025ajnc, una supernova en una galaxia Seyfert

 La galaxia NGC 5674, situada en la constelación de Virgo y a unos ~241 millones de años-luz de distancia, es una elegante galaxia espiral intermedia (tipo SABc). Su barra débil y sus brazos abiertos la convierten en un objetivo fotogénico, mientras que su núcleo activo tipo Seyfert II indica que en su corazón se están produciendo procesos energéticos intensos ligados a un agujero negro supermasivo en actividad.

La galaxia forma parte de una estructura mayor relacionada con el Cúmulo de Virgo y probablemente ha experimentado interacciones con galaxias vecinas, moldeando su evolución.



SN 2025ajnc fue detectada en diciembre de 2025, con un brillo cercano a ~15.8 magnitud en el momento del descubrimiento. El 25 de febrero de 2026 se encontraba ya en la magnitud ~17.45 mag en banda G en claro declive. Es una explosión de tipo Ia, detonación termonuclear de una enana blanca en un sistema binario. Las supernovas Ia son valiosas como candelas estándar y ayudan a afinar estimaciones de distancia en el universo local.

Esta combinación de estructura espiral bien definida, actividad nuclear y eventos transitorios como supernovas convierte a NGC 5674 en una galaxia fascinante tanto para astrónomos aficionados como para estudios profesionales.

domingo, 1 de marzo de 2026

SN 2026dix: una supernova tipo IIb en NGC 3913

El 16 de febrero de 2026, el proyecto MASTER detectó una nueva supernova en la galaxia espiral NGC 3913, designada como SN 2026dix. Esta explosión fue clasificada como tipo IIb, un subtipo de supernovas de colapso de núcleo que indica que la estrella progenitora había perdido gran parte de su envoltura de hidrógeno antes de explotar.


En la imagen tomada el 25 de febrero de 2026 desde el Observatorio Posadas (MPC J53), la supernova se sitúa a unos 15.7 mag en banda G, posicionándose como un objeto relativamente brillante dentro de su galaxia anfitriona.

Las supernovas tipo IIb son clave para comprender los últimos momentos de estrellas masivas y los mecanismos de pérdida de masa que preceden al colapso final. Su estudio combina espectroscopía detallada, curvas de luz y modelos de evolución estelar para reconstruir la historia de la estrella que la originó.

viernes, 27 de febrero de 2026

Un impostor de supernova: AT 2000ch

 Aunque inicialmente se reportó como una posible supernova cuando fue descubierto en el año 2000, con el paso del tiempo AT 2000ch ha demostrado ser un caso paradigmático de lo que los astrónomos llaman un “supernova impostor”: una estrella masiva que sufre erupciones repetidas de gran brillo sin llegar a una explosión terminal.

Este comportamiento lo acerca a fenómenos observados en otros objetos como SN 2009ip o incluso las erupciones históricas de η Carinae, aunque con sus propias peculiaridades.

Descubierto en mayo de 2000 durante el Lick Observatory Supernova Search, con una magnitud visual alrededor de ~17.5–17.8. Posteriores campañas de seguimiento demostraron que no se trataba de una explosión terminal, sino de una estrella extremadamente variable con múltiples re-brillos y caídas rápidas de brillo. Desde 2000 hasta 2022, se han documentado más de 20 episodios eruptivos, con picos de brillo que pueden aumentar varios magnitudes respecto a su nivel de base.

Los estudios modernos han identificado que, especialmente después de ~2008, los episodios de erupción de AT 2000ch parecen repetirse con cierta regularidad en torno a un periodo de aproximadamente 200–201 días. Esto sugiere un posible sistema binario excéntrico donde cada acercamiento entre las estrellas — probablemente incluyendo una estrella masiva inestable — desencadena una erupción.


Esta imagen del 25 febrero de 2026, con magnitud ~18.95 G, muestra al objeto en plena fase de actividad, comparable en brillo a otros episodios menores documentados en los últimos años.

LBV 2016blu en NGC 4559

En la galaxia espiral NGC 4559, a unos ~22 millones de años-luz de distancia, se encuentra uno de los objetos variables extragalácticos más interesantes de los últimos años: LBV 2016blu (también catalogado como AT 2016blu).

Se trata de una Luminous Blue Variable (LBV), es decir, una estrella extremadamente masiva e inestable que atraviesa episodios eruptivos durante las últimas fases de su evolución. Estos estallidos pueden aumentar su brillo varios órdenes de magnitud sin que la estrella llegue a explotar como supernova. Por eso se la denomina también una “supernova impostora”. Las LBV representan una fase extremadamente breve en la vida de las estrellas más masivas. Son precursoras potenciales de supernovas de tipo IIn o incluso de eventos más energéticos.

Los estudios fotométricos y espectroscópicos publicados en los últimos años indican que:

  • Es una estrella muy masiva, con una masa inicial estimada ≳ 30 masas solares.
  • Su luminosidad es del orden de 10⁵–10⁶ veces la del Sol.
  • Presenta múltiples erupciones recurrentes desde al menos 2012.
  • Los estallidos tienen amplitudes típicas de 1–2 magnitudes.
  • Cada episodio puede durar semanas.

Lo más interesante es que el análisis de la curva de luz revela una cuasi-periodicidad de ~113 días. Esto ha llevado a proponer que el sistema podría ser binario excéntrico, donde cada paso por el periastro desencadena un nuevo episodio eruptivo, probablemente por interacción gravitatoria o transferencia de masa.


Esta imagen obtenida la obtuve en marzo de 2014 con un Celestron C11, LBV 2016blu se encontraba también en fase eruptiva. Sin embargo, su brillo aparente no fui capaz de medirlo. Es la estrellita señalada con una flecha en el recuadro superior izquierda.




En la imagen del 25 de febrero de 2026, LBV 2016blu vuelve a mostrarse claramente. El objeto aparece medido en torno a magnitud 17.9 G, consistente con un episodio eruptivo moderado dentro de su patrón recurrente.

Si consideramos la periodicidad aproximada de 113 días, no resulta sorprendente encontrarla nuevamente en actividad. De hecho, esta regularidad parcial es uno de los aspectos más fascinantes del sistema: no es un fenómeno caótico puro, sino que parece existir un mecanismo orbital que modula los estallidos.


sábado, 26 de julio de 2025

SN2025fvw en NGC 5957

 NGC 5957 es una galaxia con un anillo externo muy difuso que me encanta. Está situada a más de 100 millones de años-luz. El pasado 26 de marzo Koichi Itagaki descubrió una supernova que todavía es bien visible.