lunes, 15 de agosto de 2022

La meseta de Aristarco

 



Aristarco es el accidente lunar con más albedo de la Luna. Es tan brillante que destaca incluso cuando lo vemos gracias a la luz cenicienta, la luz de la Tierra casi llena que ilumina la noche lunar. Todo esto se debe a que se formó hace solo 450 millones de años, algo que en tiempo geológico lunar es muy reciente y el viento solar no ha oscurecido todavía la zona. En realidad es un cráter clásico de 40 km de diámetro, una profundidad de 3700 metros, pico central y paredes aterrazadas. En la imagen está saturado y no se aprecia bien del todo.

Se diferencia mucho de Herodoto, el cráter situado más a la izquierda. Tiene un diámetro similar, en este caso 35 km. Pero es mucho más antiguo y fue rellenado por lava, teniendo ahora una profundidad de solo 1500 metros y ocultando todo lo que hubiera en su fondo. Esta diferencia de albedo entre ambas estructuras complica sacar una imagen equilibrada de toda la zona.

Sin duda el accidente más famoso de toda la zona es Vallis Schröteri, situado sobra la meseta de Aristarco. Es el valle más fácil de ver de toda la superficie lunar, debido a su anchura que varía entre 6 y 10 km. De hecho, se inicia en un pequeño cráter de unos 6 km que por su aspecto se le ha denominado como Cabeza de Cobra. Posiblemente sea una chimenea volcánica. El valle podría haber sido un curso natural de lava o un túnel donde su techo se habría hundido y hoy presenta este aspecto. Tiene 155 km de longitud y una profundidad de 1000 metros.

Esta zona es famosa porque se han visto fenómenos lunares transitorios, tales como oscurecimientos o cambios de coloración temporal. ¿Podría deberse a la fuerte emisión de Radón 222 que se ha detectado?

Cada zona de la luna es diferente y tiene una historia que contarnos, aunque sin duda esta es de las más interesantes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario