La primera impresión fue de sorpresa. Evidentemente, desconocía qué estaba observando. ¿Se trataba simplemente de una región del cielo especialmente rica en galaxias? ¿Era un cúmulo? ¿O solo una alineación fortuita de objetos situados a distancias muy diferentes?
Había que intentar sacar este campo tan interesante.
La imagen obtenida con el Celestron 14 revela un campo extraordinariamente rico en galaxias. A primera vista predominan las estrellas de nuestra propia Vía Láctea, pero una observación más detenida descubre decenas de débiles manchas difusas repartidas por toda la escena. Muchas presentan formas elípticas o claramente alargadas, reflejando la enorme diversidad morfológica de estos sistemas. Lejos de tratarse de una simple acumulación aparente, la investigación posterior confirmó que buena parte de ellas se proyectan sobre el cúmulo de galaxias.
La investigación del campo reveló que la aparente acumulación de galaxias no era una simple ilusión producida por la línea de visión. Diversas consultas en SIMBAD permitieron identificar esta región como el cúmulo de galaxias RM J172605.7+271646.5, catalogado por el proyecto redMaPPer, con un corrimiento al rojo fotométrico de z ≈ 0,105. A esa distancia, la luz que registró la cámara emprendió su viaje hacia nosotros hace aproximadamente 1.400 millones de años.
La imagen obtenida permite reconocer numerosas galaxias distribuidas por todo el campo. Aunque muchas aparecen únicamente como débiles manchas difusas, varias de ellas presentan un tamaño angular suficiente para distinguir sus formas alargadas o elípticas. Entre las más destacadas se encuentra PGC 1803209 (NVSS J172605+271647), identificada como una radiogalaxia y detectada tanto en el visible como en radio y rayos X. También resulta especialmente interesante LEDA 1802078, cuya medida espectroscópica proporciona un corrimiento al rojo z = 0,1008, muy próximo al valor del propio cúmulo y compatible con su pertenencia a esta gran estructura.



No hay comentarios:
Publicar un comentario