Entre las numerosas estrellas que pueblan esta imagen aparece la galaxia LEDA 2217243, huésped de SN 2026abfe. Su silueta alargada contrasta con los puntos de luz de nuestra propia galaxia, que ocupan el primer plano. Esta abundancia estelar resulta comprensible: observamos en una dirección situada a unos 14 grados del plano de la Vía Láctea. Tras ese poblado escenario se abre una perspectiva hacia un universo mucho más lejano.
LEDA 2217243, registrada también como WISEA J191745.01+431717.9, presenta el aspecto de una galaxia de disco observada con fuerte inclinación. En la imagen se distingue una concentración central luminosa rodeada por una estructura alargada y difusa. Sin embargo, la información recopilada en NED no incluye una clasificación morfológica detallada, por lo que su apariencia permite describirla, pero no asignarle con seguridad un tipo concreto de galaxia espiral.
Los datos disponibles proceden principalmente de grandes cartografiados del cielo. Entre ellos figura un corrimiento al rojo de aproximadamente z = 0,063, obtenido en el catálogo de redshifts fotométricos de Bilicki y colaboradores. Se trata de una estimación basada en los colores de la galaxia, con una incertidumbre mayor que la de una medida espectroscópica. Si adoptamos ese valor, LEDA 2217243 se encontraría a una distancia del orden de 900 millones de años luz, y la luz que recibimos habría viajado durante unos 860 millones de años. Estas cifras nos sitúan en su escala de distancia, aunque no deben interpretarse como valores precisos.
El catálogo infrarrojo 2MASS recoge unas dimensiones de 31 × 12 segundos de arco, medidas sobre un determinado contorno de brillo superficial. También proporciona una extensión mayor, de unos 57 × 22 segundos de arco, asociada a la estimación de su luz total mediante la extrapolación del perfil luminoso. Son dos maneras diferentes de delimitar una galaxia cuyos bordes se desvanecen gradualmente. A la distancia estimada, el primero de estos contornos abarcaría unos 130.000 años luz sobre su eje mayor, una dimensión considerable pese a su pequeño tamaño aparente.
La fotometría de WISE aporta otra pista sobre su naturaleza. Sus colores infrarrojos son compatibles con los de galaxias que contienen polvo y mantienen formación estelar. Es una interpretación sugerida por sus medidas, sin que estos datos permitan determinar por sí solos la intensidad de esa actividad. Asimismo, aparece una detección en radio a 1,4 GHz, recogida por el sondeo NVSS, que amplía su presencia en los catálogos más allá de la luz visible y del infrarrojo.
La supernova SN 2026abfe fue descubierta por el programa ATLAS el 9 de septiembre de 2026, con una magnitud de 19,23 en su banda cyan. La detección se realizó desde Haleakala, en Hawái, y recibió la denominación interna ATLAS26lgq. En una observación del día anterior, obtenida desde el Teide, el objeto todavía no era detectable hasta una magnitud límite de 19,47, aunque aquella imagen correspondía a una banda diferente.
Su naturaleza quedó establecida el 19 de septiembre, mediante un espectro obtenido con el instrumento SEDM, instalado en el telescopio de 1,5 metros de Palomar. C. Fremling y J. Purdum comunicaron, en nombre de los equipos de SEDM y ZTF, su clasificación como supernova de tipo Ia, basada en el análisis de SNIascore. Esta clase de explosiones tiene su origen en una enana blanca dentro de un sistema binario, donde puede desencadenarse una reacción termonuclear que destruye la estrella.
El análisis espectroscópico aporta además un corrimiento al rojo de z ≈ 0,061, próximo a la estimación fotométrica disponible para LEDA 2217243. La aparición de la supernova permite así reforzar nuestra idea de la distancia de una galaxia sobre la que apenas existe información detallada. Adoptando este valor, nos encontramos ante un sistema situado a una distancia del orden de 900 millones de años luz, cuya luz habría viajado durante unos 840 millones de años antes de alcanzar nuestros telescopios.
Las observaciones de ZTF en su banda g muestran que la supernova aumentó de brillo entre el 13 y el 18 de septiembre: pasó aproximadamente de la magnitud 18,55 a la 18,23. Estos registros documentan parte de su ascenso, aunque la escasez de puntos publicados no permite fijar con precisión cuándo alcanzó el máximo.
Mi observación corresponde al 15 de septiembre de 2026, a las 22:19 UT, y proporciona una magnitud de 17,87 ± 0,04, obtenida sin filtro y referida a las magnitudes G de Gaia. Las calibraciones realizadas con distintas estrellas de referencia ofrecen resultados próximos entre sí. Esta medida pertenece a una referencia fotométrica diferente de las bandas cyan de ATLAS y g de ZTF, por lo que sus valores no deben compararse directamente como si formasen una única curva de luz.
En la comparativa, la imagen de archivo de Pan-STARRS-1, situada a la izquierda, permite reconocer el aspecto habitual de la galaxia. En mi imagen, a la derecha, la flecha señala el nuevo punto luminoso, proyectado sobre la región próxima a su concentración central. Entre las numerosas estrellas del campo, ese pequeño cambio revela una explosión ocurrida en una galaxia extraordinariamente lejana.
A poco más de tres minutos de arco de LEDA 2217243, a la izquierda de la imagen, aparece otra atractiva galaxia, LEDA 2216693. Su disco alargado y muy inclinado, orientado casi de norte a sur, forma una bonita composición con la galaxia que alberga SN 2026abfe, entre las numerosas estrellas de este campo.
Aunque la información disponible sobre ella es escasa, el catálogo REGALADE aporta una primera estimación de distancia: unos 118 megapársecs, equivalentes a 385 millones de años luz. Este valor procede de un corrimiento al rojo fotométrico de aproximadamente 0,027 y presenta una incertidumbre considerable, cercana a 74 megapársecs.
La estimación la situaría bastante por delante de la galaxia huésped de la supernova. Los datos disponibles favorecen así una pareja aparente, debida a la perspectiva, aunque todavía no permiten establecer con seguridad si existe alguna relación física entre ambas. Para resolver esa cuestión sería especialmente valioso disponer de un corrimiento al rojo espectroscópico de esta última galaxia.



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